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¡La historia de mi vida, la escribo yo!

(autobiografías 5 to “B” y “D” T.T.)

Todas las vidas suelen ser interesantes: están llenas de acontecimientos significativos que pueblan la memoria de las personas. Cuando se ha vivido mucho tiempo, se han coleccionado incontables recuerdos.

También las vidas cortas, tienen momentos dignos de compartirse…

Seguro que vos podés escribir la tuya…

“Nací un sábado 27 de noviembre de 2010, era un día lluvioso, pero el más feliz para mi mamá y mi papá…”

 

“Yo vivía en Perú, en el 2014, tuve una enfermedad llamada leucemia, en el 2016, me recuperé…”

 

“Uno de mis sueños es jugar en la NBA y ser un gran jugador de básquet…”

 

“En el 2020 cambio todo debido a la pandemia, no íbamos a la escuela, los maestros nos daban clases por zoom, era el único momento que veía a mis compañeros…”

 

“Cuando cumplí un año empecé a caminar y dije mi primera palabra, fue papá…”

 

“En el 2018, entendí Matemática, y me empezó a gustar, quiero ser arquitecta…”

 

“Aprendí a caminar por mi abuelo, él me ayudó, a los dos nos gusta el asado…”

 

“Yo nací en Santiago del Estero, nunca usé mamadera, tomé la teta hasta los dos años…”

 

“Mi comida favorita es el pescado frito…”

 

“Mis hermanos y yo, todos venimos a la escuela Juana Manso, los grandes y el chiquito”

 

“A las 8 de la mañana, nací en la ciudad de Chiclayo, en Perú. Mi familia me dice que de chiquita era muy habladora…”

 

“Mi ciudad natal, es Clorinda, Formosa, como Zamba, el dibujito de la tele…”

 

“Durante dos años hice patín carrera, este año me cambié de escuela…”

 

“Mi conejo se llamaba Pompón, cuando tenía dos o tres años, se me escapó…”

 

“Cuando llego el coronavirus a Argentina, nacieron mis dos hermanos…”

 

“Mi escuela es muy linda, me lleva todos los días mi mamá y mi papá en el auto…”

 

“Nací en Venezuela, aprendí a leer a los cinco años y a los siete nos fuimos a vivir a Surinam, donde aprendí portugués y algo de holandés. En el 2019, antes de la pandemia, nos venimos a vivir a Argentina…”

 

“Estuve una semana en neo y cuando salí mis papás estaban contentísimos. Después de un año y seis meses, aprendí a caminar…”

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